08 de Julio de 2009
Inminente cambio en el equipo comunicacional de Piñera
Fernanda Otero pende de un hilo
En el comando de la derecha es un secreto a voces que ni el candidato ni su equipo están contentos con los resultados del trabajo de la socia de la empresa de asesorías comunicacionales B2O. La comunicación estratégica ha sido una de las principales debilidades de la campaña del empresario, que según algunos en su entorno se ha trabajado de modo “amateur”. Por eso, desde hace algunas semanas se viene diseñando sigilosamente un nuevo esquema, dentro del cual está la búsqueda de un publicista top en Argentina y la profesionalización de lo que es un área clave de la campaña.
Por Claudia Rivas Arenas
Si algo sorprendió en este segundo intento de Sebastián Piñera de llegar a La Moneda fue la decisión de poner a cargo de las comunicaciones a la periodista Fernanda Otero. Entre otras cosas, porque la hija del ex senador de Renovación Nacional, Miguel Otero, y prima de Alberto Espina representa mejor las ideas conservadoras de Carlos Larraín que las del empresario y su entorno más cercano. De hecho, comparte con el primero su cercanía al Opus Dei, pues es supernumeraria de la orden. Y desde que el empresario puso en sus manos la comunicación estratégica de la campaña todo ha ido de mal en peor. Al punto que ya se habría decidido buscar a expertos en publicidad que se hagan cargo del tema, señal clara -se comenta en el comando- de que el empresario prescindirá de los servicios de Otero. Todo, en medio de fuertes rumores de que dicho cambio es inminente.
Ello, porque no son pocos los que le atribuyen a la periodista de la Universidad Católica la autoría en varios, si no todos, los chascarros comunicacionales del equipo. Muchos de ellos secundados por el propio coordinador general de la campaña, el abogado Rodrigo Hinzpeter.
Se dice que ella estuvo detrás de la idea de sacar a relucir la calidad de empresario del senador Eduardo Frei, justo cuando la Concertación le había sacado el foco de ese tema a Piñera. También se le atribuye la responsabilidad en el mal manejo comunicacional de la visita que el candidato hizo al velorio de la adolescente asesinada en La Pintana y en la colusión de las farmacias. Pero más allá de casos puntuales, el hecho es que la crítica respecto de que la campaña se está haciendo de manera “amateur” no es nada nueva. Algunos sostienen que eso se debe a que el presidenciable “no le quiere poner lucas”, pero para otros es “cosa de confianza”. Lo cierto es que, por lo que sea, Piñera está dispuesto a dar señales concretas de querer llegar a La Moneda. Sólo así se explica el que su brazo derecho haya viajado a Buenos Aires a buscar un publicista, cuestión que tomó por sorpresa a muchos en el propio comando.
Lo cierto es que hace rato que las habilidades de Otero estaban siendo puestas en tela de juicio en los pasillos del comando. Además de que se esataba haciendo difícil conciliar algunas posturas ideológicas del propio Piñera con las de la periodista. Como supernumeraria, en su momento Otero se opuso al divorcio y a la distribución de la polémica “píldora del día después”, misma que promueve el aspirante de la derecha con su llamado a legislar sobre el tema. Tampoco se entendió muy bien la idea de que una de las principales misiones de la profesional fuera acercar al candidato a la gente. Porque, muy por el contrario, tanto en el comando como en RN estiman que con su asesoría, a Piñera se le ha ido creando una imagen “muy acartonada, que no es la suya natural”. “Ellos no tienen nada en común, así es que nunca nadie entendió que Sebastián la eligiera para una pega tan trascendental”, señala una fuente.